Crónica :
Fecha : 02-04-2016.

Hacía mucho tiempo que no me tomaba un café irlandés, pero el inicial té rojo se esfumó ante la visión del copazo que vislumbraba en el otro extremo de la mesa donde tomábamos el café previo. Esto viene a cuento para explicar que llegamos a la sala con las pilas cargadas para presenciar un concierto por el que tenía mucho interés, pues soy fan de la obra y no parece a priori tarea sencilla interpretarla en formato dúo, si bien es cierto que contando con Gilberto Aubán de Gilbertástico al piano y Antonio J. Iglesias de Dwomo a la batería, junto con ambas voces, y unido a que tenía referencias de actuaciones anteriores, estaba bastante tranquilo en el sentido de que iba a presenciar un trabajo de calidad.
Llegamos a una sala que alcanzaba algo más de media entrada, lo que vaticinaba una actuación muy directa con la audiencia, como así ocurrió. Empieza el concierto coincidiendo con la medianoche, y tras la “Introducción” inicial viene la “Canción de Judas”, apoyada por las palmas del público, involucrado desde estos primeros momentos. Van presentando cada tema para poner en situación al personal, y se suceden “Dinos lo que va a pasar”, una de mis favoritas, coreada por la mayoría, y en la que se aprecia el gran sonido que consiguen con una batería, un teclado y dos grandes voces, en solitario y a la par, pues se entienden y encajan a la perfección, y “Realmente extraño”, seguidas de “Todo estará en paz”, con la colaboración de una voz femenina ataviada de María Magdalena, de la que no acerté a escuchar su nombre y que no desentonó con la calidad general, y donde Gilberto demuestra lo sobrao que se siente al piano.Siguen temas como “Jesús morirá”, que da paso a “Hosanna”, con petición de coros incluida y que recibe la respuesta de casi todos. Con “Simón Zelotes” vuelve a llamarme la atención el gran sonido del dúo.
Le toca el turno a “Sueño de Pilatos”, “El templo” y “Es más que amor” y se nota que la gente está disfrutando con lo que está presenciando, con algún heavy incluido que se viene arriba y pide temas de los Judas, moción que apoyo entre risas. Y no, no pedí “Breaking the law”, pedí otras como “Living after midnight” o “Painkiller”, que venían más a cuento. O no.Seguimos con “Di que no me condenaré”, “La última cena” y, sí, sin duda el tema más esperado de la velada y el más conocido, el gran “Getsemaní”, recibido con aplausos y coreado en general, y donde apreciamos de nuevo que estamos ante un pianista sorprendente. Evidentemente, cantando no llega tan alto como Camilo Sesto en los setenta, pero eso no se lo podías pedir ni al Alice Cooper de la época, como bien señaló un amigo batería muy gunner días antes. (- ¿Uno con gorra?; – Sí, ése.).
Entramos en la recta final con “Canción de Herodes” y “Todo ha sido un sueño”, para ir acabando con “Juicio ante pilatos”, “la de los latigazos”, como bien apuntó nuestro heavy. La apoteosis final llega con “Superstar”, acompañados a las voces de nuevo por María Magdalena junto con dos voces masculinas, bordando unos coros geniales que consiguen involucrar de nuevo a la audiencia.Tras casi hora y media de actuación acaba este bolazo con una gran ovación totalmente merecida, y la sensación generalizada de que esperamos la VI Gira Crucis como agua de mayo (de Pascua, en este caso).
Amén.
Texto por : Coralman.

